¡Me pongo de pie!
Los espacios coworking no son (ni quieren ser) oficinas al uso. Una de las cosas que más valoran los coworkers es tener un espacio donde pueden sentirse a gusto y ser ellos mismos, sin necesidad de aparentar o seguir los cánones establecidos de los centros de negocios. El modelo de trabajo ha cambiado, y los espacios coworkings son sitios que se adaptan a este nuevo modelo.
Estar sentado en el mismo escritorio ocho horas al día, aparte de no ser muy entretenido, puede incluso ser perjudicial para la salud. Los coworkers en Nido se pasean por el espacio mientras atienden una llamada, descansan tomando un café, o trasladan durante unos minutos su espacio de trabajo al sofá de la zona de descanso.
Para una coworker, hace un par de días, todo esto no fue suficiente, le dolía un poco la espalda y no quería seguir sentada, pero tenía mucho trabajo y quería continuar. Así que con uno de los bancos de la zona de descanso se ingenió rápidamente un “standing desk”, o escritorio para utilizar de pie, y pudo descansar la espalda durante un par de horas, hasta que su cuerpo le pidió de nuevo volver a sentarse.
Esto es una de las grandes cosas del coworking, tú no te adaptas al espacio, el espacio se va modelando mediante el uso que le den los miembros. A mí me ha encantado la idea del “standing desk” y sin duda lo utilizaré de vez en cuando, cuando mi cuerpo me pida ponerme de pie. Y seguramente otros coworkers lo harán también.


